
Los estadounidenses cuentan con numerosas razones para venerar la memoria de esta mística del siglo XVII. Desde sus apariciones sobrenaturales en la Texas colonial y en Nuevo Méjico, hasta sus escritos visionarios en "La Ciudad Mística de Dios", los estadounidenses no necesitan mirar muy lejos para encontrar oportunidades para admirar su vida heroica, llena de virtudes y logros extraordinarios.
Desde que la Concepción Inmaculadade María fuera nombrada patrona de los Estados Unidos de América en 1846, son muchos los norteamericanos que también agradecen a Sor María de Ágreda su importante labor a la hora de difundir la doctrina de la Inmaculada Concepción, ayudada, eso sí, por el esfuerzo del Rey Felipe IV. Por este motivo, María de Ágreda es además venerada por los expertos estudiosos de temas marianos en toda Norteamérica.
"La Inmaculada Concepción despertaba más interés teológico en la España del siglo XVII que en cualquier otra parte del mundo" afirma el padre Thomas A. Thompson de la Congregación de María, director de la biblioteca especializada en temas marianos y miembro honorífico del Instituto Internacional de Investigaciones Marianas de la Universidad de Dayton en Ohio.
Según el padre Thompson, en la España del siglo XVII se escribieron más de 12.000 panfletos a favor o en contra del tema de la Inmaculada Concepción, destacando, por supuesto, las más de 100 páginas que María de Ágreda dedicó a la Inmaculada Concepción, en "Ciudad Mística de Dios".
"Era inmaculada y llena de gracia desde el momento de su más pura concepción" escribió María de Ágreda en su extensa biografía de la Madre de Dios.
Después de que el Rey Felipe IV leyera "Ciudad Mística de Dios", pensó que el libro podría ser de gran ayuda a la hora de difundir la doctrina de la Inmaculada Concepción. Entonces, tras la elección del Papa Alejandro VII, María de Ágreda instó al Rey para que alentara al Papa al desarrollo de una nueva definición de la doctrina.
De forma fortuita, el Rey convocó todo un concilio con ese fin, y nombró a don Francisco Guerra, obispo de Cádiz, embajador de la Santa Sede.
"El Rey hizo de todo ello un asunto de Estado", afirma el padre Thompson. "Y siguió mandando a Roma emisarios relacionados con el tema."
Estas constantes delegaciones tenían un efecto positivo en el Papa. Tras reunirse con los numerosos emisarios, y tras no pocas deliberaciones, en 1661 el Papa Alejandro VII emitió un decreto sobre la Inmaculada Concepción.
Según el padre Thompson, el decreto de 1661 del papa Alejandro está considerado el "punto de inflexión" en el desarrollo de la definición de la Inmaculada Concepción. Muchos lo consideraron el argumento definitivo de dicha doctrina hasta que fuera totalmente establecida por el Papa Pío IX en 1854. Ésta es la razón por la que hasta la fecha los estudiosos de temas marianos de Norteamérica todavía creen que María de Ágreda y el Rey Felipe IV desempeñaron un papel fundamental en el desarrollo de la doctrina.
"Siglos después", explica el Padre Thompson, "la plaza de España en Roma se convierte una vez al año en el mes diciembre en "todo un acontecimiento". Allí, majestuosamente expuesta sobre la columna central se erige una estatua de María Inmaculada. Cada diciembre esta estatua se decora y se llena de bellas flores, lo que representa", según el padre Thompson, "un homenaje a los defensores españoles de María Inmaculada".
"El Papa siempre asiste a la plaza de España el 8 de diciembre" dice el padre Thompson. "Lo he vuelto a ver en su agenda este año".
En relación con la totalidad de "Ciudad Mística de Dios", el padre Thompson alaba el retrato detallado que se hace en el libro de las bondades de Dios.
"Ciudad Mística de Dios" ha alentado la piedad de la gente durante siglos", afirma Thompson, "y da una visión más profunda de los misterios de Dios".
Ahora, cuando los devotos de todo el mundo celebran el 150º aniversario de la doctrina venerando la figura de la María "libre de pecado", los norteamericanos cuentan con motivos adicionales para sentirse agradecidos, ya que, a su vez, se está venerando a su santa patrona, la Inmaculada Concepción de María, doctrina que, como hemos visto, María de Ágreda guardaba en lo más profundo de su corazón.
Marilyn H. Fedewa es autora y consultora en comunicaciones en Michigan, EE UU. Para mayor información, visite su página web www.cambridgeconnections.net/Maria_American.html
Copyright 2004 Heraldo de Soria (en español) y Marilyn H. Fedewa (en inglés)
Vuelta a Maria de Agreda en la Noticias
Vuelta a Maria de Agreda Página Principal